Por qué el tenis va texturizado
El acabado texturizado genera una superficie rugosa que reduce la velocidad del bote; el liso la deja alta. En basquetbol o voleibol esa diferencia no cambia el juego; en tenis sí.
Tiene una consecuencia práctica en el presupuesto: la pintura texturizada rinde 2.25 m² por litro por capa contra los 4.5 de la lisa. A tres capas, una cancha de tenis lleva aproximadamente el doble de material que una superficie lisa del mismo tamaño.
Se pinta más de lo que mide la cancha
Al pedir una cotización de tenis conviene tener claro qué se está midiendo. Casi nunca se pinta sólo el rectángulo de juego: se pinta la superficie completa, incluidas las áreas de resguardo donde el jugador corre detrás de la línea de fondo y a los costados.
Por eso la medida con la que cotizamos por defecto es 36.6 × 18.3 metros unos 670 m², no los 261 m² del rectángulo reglamentario. Si tu cancha tiene otro resguardo, se mide y se cotiza tal cual.
Cómo es el trabajo
- Preparación y reparación de la superficie. En tenis importa más que en cualquier otro deporte: un desnivel que en basquetbol pasa desapercibido, aquí desvía el bote.
- Imprimación para que el recubrimiento se ancle al concreto o al asfalto.
- Tres capas de recubrimiento acrílico texturizado, con su secado entre capas.
- Trazado oficial: líneas de fondo, laterales, de servicio y de dobles.
Una cancha de tenis estándar toma de 3 a 5 días con un equipo de 2 a 3 personas, contando los secados. Si hay que reparar la superficie antes, se suman esos días.
Superficies, colores y presentaciones
Aplicamos sobre concreto y asfalto, en canchas techadas y al aire libre. El recubrimiento es antideslizante por formulación, resiste rayos UV e intemperie y está formulado para sumar puntos en certificación LEED.
Los colores disponibles son verde, blanco, rojo y azul. Si prefieres aplicar por tu cuenta, la pintura se vende en cubeta de 19 litros y en tambo de 200 litros, en versión lisa o texturizada.